En la ruta de la especulación

 Metidos en el bosque de la especulación puede afirmarse que no sería nada extraño que “Max” (Maximiliano) Cortázar venga a Puebla a hacerse cargo de la política de comunicación social del próximo gobierno.

Guste o no, se trata de una persona que con la experiencia de haber manejado la comunicación social de la presidencia de la República, un cargo que por sí mismo es de un entrenamiento que no tiene paralelo en ningún otro.

Cortázar fue nombrado ayer vocero del CEN del PAN con la finalidad –se dijo- de apuntalar a los panistas rumbo a las elecciones del año entrante y particularmente la presidencial del 2012.

Pero ya se sabe que partidos y políticos nunca dicen toda la verdad. Cesar Nava no tiene mucho futuro al frente de su partido, no obstante haber ganado tres entidades de la República gracias a las alianzas “antinatura”, entre ellas muy sonadamente las de Puebla y Oaxaca.

Según el parecer de los expertos, la salida de Fernando Gómez Mont de la Secretaría de Gobernación no remedió en mucho la crisis suscitada entre dirigente y funcionario.

En el que uno estuvo a favor y el otro en contra de coaligarse con la izquierda para derrotar al PRI, para lo cual hubo compromisos por escrito ante notario. Así es que la suerte de Nava está echada y por ende la de su nuevo vocero.

No sería extraño que aquella haya sido también la causa de la salida del vocero, aunque bajo el envoltorio de desavenencias con la jefa de la presidencia, Patricia Flores.

Se sabe que Moreno Valle y “Max” mantienen una relación de afecto familiar, más allá de los partidos y los eventuales puestos. Pero también abona a favor del segundo su capacidad mostrada desde antes de que Calderón fuera Felipe Calderón y luego presidente de la Republica.

Pero también porque, hoy por hoy, Moreno Valle es el gobernador panista más poderoso del país (por el porcentaje de votos con el que ganó la elección cuando la norma son las elecciones cerradas), y puesto en la fila para lo que haga falta en el PAN.

Moreno Valle reúne el perfil de “candidato ganador” que buscan lo publicistas; hasta ahora parece ser el único panista que podría disputarle la candidatura a Peña Nieto, con la ventaja de que el poblano tiene más carrera que aquel. Creel y Vázquez Mota tendrían poco que ofrecer respecto a éste.

Pero habría más datos que abonan a la especulación sobre el eventual arribo de un experto probado en materia de comunicación al próximo gabinete. Marcelo García Alamguer nunca fue presentado oficialmente como vocero de la campaña, y no tuvo una gestión preponderante en los medios.

Su posición fue ambigua. Se dice incluso que la presencia del regio en Puebla fue más como proveedor de Illuminare que de estratega de medios. Sin embargo, y por méritos propios y de afecto, “El Chelo” sigue siendo el aspirante con mayores posibilidades para el puesto.

Aunque también se dice que haber servido en la campaña no hace las veces de pase automático a los puestos del gobierno. Los que estuvieron en el primer círculo lo hicieron a sabiendas de que al final no habría compromiso de nada, salvo la promesa de un bono; y de ganar, tal vez doble.

Lo cierto es que la presencia en comunicación de una persona totalmente ajena a las camarillas tradicionales vinculadas con la comunicación gubernamental y los medios, refrescaría el ambiente y daría paso a nuevas reglas. Más aún tratándose de un gobierno surgido de la oposición y que promete modernizar las áreas rezagadas, que en los hechos son todas.

El eventual nombramiento del señor Cortázar en Puebla traería sus críticas, y tal vez merecidas. Una es su posición contraria y hasta de castigo en contra de los medios críticos de Felipe Calderón y del panismo. Como la revista Proceso y el diario La Jornada.

Amén de haber sido en esta administración cuando el año pasado el gobierno federal suspendió la publicidad en revistas de corte cultural. Una medida de racionalidad financiera cuyos beneficios no acaban de verse.

El panismo en general ha ponderado mucho que la publicidad gubernamental debe entregarse a medios con base a criterios técnicos de circulación e impacto. Sin embargo, en los hechos no lo hace.

Por citar un caso, e independientemente de su orientación ideológica, La Jornada se encuentra entre los tres periódicos más grandes, sin embargo la publicidad gubernamental en sus páginas es menor a la de otros periódicos que distan mucho de sus tirajes.

Lo que no se debe perder de vista es que es deber del Estado garantizar las condiciones para que la sociedad se mantenga debidamente informada.

Como se ve, también en los medios la suerte está echada.

No hay posts relacionados.

Posted by Ociel Mora on julio 20th, 2010 | Filed in Sin categoría | Comment now »

Leave a Comment