En el reino de la especulación

 A las cosas por su nombre. Todo indica que el triunfo de Javier López Zavala y Mario Montero son hechos irreversibles. Sin vuelta atrás, salvo un milagro. Pero los milagros en política son remotos. Igual puede augurarse de los candidatos al Congreso y ayuntamientos. No lo decimos por la cercanía de ese maremoto de masas que son el juego al futbol, sino porque la oposición aglutinada en el frente opositor no ha hecho absolutamente nada por, primero, acreditar socialmente su proyecto, y enseguida, defenderlo con un mínimo de razón. Como a su modo lo hacen los priistas.

Para muchos el comportamiento de Rafael Moreno Valle es extraño, muy extraño. Parece la de quien está concentrado solamente en administrar su derrota. Hacerla menos estrepitosa. Sólo así se puede entender su indiferencia ante las inclementes acusaciones de sus adversarios, y apenas ayer todos compañeros de viaje. El manejo en medios del supuesto hoyo financiero es la oportunidad perdida del ex secretario de desarrollo social para debatir a fondo, de cara a la sociedad, la validez o no de los procedimientos institucionales encargados de administrar los recursos públicos. Y si no, habría que dirigir el reclamo al Congreso por permitir, o tal vez alentar, esos resquicios funestos para el bienestar de la gente.

Moreno Valle se ha vendido como el gran financiero, y pudo haber dado muestras de su capacidad en la materia, pero prefirió guardar un silencio extraño que nadie atina entender qué, o por qué. En términos estrictos de ley, y en el caso remoto de abrir las cuentas públicas y hallar irregularidades en el sexenio pasado, el responsable de la hacienda pública no son los funcionarios “designados” (así sean del nivel de secretarios), sino la persona votada en las urnas, y que luego ante los diputados en pleno (el poder Legislativo) protestó respetar y hacer respetar la ley. Es decir, el gobernador en turno. En el caso federa nadie esta culpando a los secretarios, así sean los más ineptos, sino a Felipe Calderón, el presidente de la República, votado en las urnas, y que luego en uso de sus facultades nombró a su gabinete.

La apuesta de Moreno Valle esta fincada en conjurar el abstencionismo. Tiene claro que si la votación no rebasa el 50 por ciento del padrón, él no tiene nada que hacer en la contienda, y el triunfo es de su contrincante Javier López Zavala. Pero si la participación roza arriba del 55 por ciento, Moreno Valle tiene muchas posibilidades de ganar con varios puntos de ventaja. Pero para alcanzar ese escenario, a estas alturas debería de hallarse en condiciones parejeras, y no con los 20 puntos de rezago con los que aparece en los sondeos de ayer lunes.

Es posible que su actitud de desgano se explique por algunos rumores que circulan en las altas esferas de la ciudad de México, las que dicen que la señora Gordillo ya habría buscado a quien tenía que buscar, y ya en privado, le habría dicho que en lo personal ella no tienen ningún problema en que Javier López Zavala sea gobernador. Con lo cual estaría correspondiendo a la actitud de respeto que, en el caso poblano, ha tenido con ella el señor Enrique Peña Nieto.

Chayo News

El Festival Internacional de Puebla dedicado a la cultura está mejor que nunca. El fin de semana hubo actividades para todos los gustos. Desde los más sofisticados a los más populares y rumbosos. En medio de ambos, el grupo Mono Blanco, de Gilberto Gutiérrez. Un músico que miró la luz en Tres Zapotes, Veracruz, en el que como todos los nacidos en aquel cimero de la cultura Olmeca, aprendió los misterios de la jarana de sus padres y viejos trovadores de la rivera del Papaloapan.

En los años setena, Gilberto, comenzó a experimentar con otros ritmos, hasta renovar el son jarocho sin perder su matriz. Pero el tema no es Gilberto a quien se le quiere. Ni la presencia de nuevo en Puebla de Daniel Sada, el escritor y mentor de una camada de prosistas poblanos jóvenes que gracias a su influjo ahora están en los mejores catálogos editoriales de México y España. Algunos de ellos publicados orgullosamente por Barbarie. La ciudad letrada en su primer número.

Pero el FIP no se ha quedado solamente en ese par de expresiones, sino que sus promotores tuvieron el tino de estirarlo a otros temas menos taquilleros, pero no menos importantes, sino es que más. Como la discusión de las tendencias estéticas y el papel de los museos, no sólo como reservorios del pasado, sino como provocación intelectual; amén de la gráfica de Toledo.

La comunidad cultural es la más exigente, y diría que por definición vive en una insatisfacción perpetua, cuya condición la hace la más crítica de todos los sectores. Lo cual no es malo, sino muestra de esa fogosidad tan suya, aunque también tan vana. Del trabajo de Alejandro Montiel se podrán decir muchas cosas. Lo que no se pude decir es que carece de una política cultural para la entidad. Entendida la política cultural como acciones concatenadas de gobierno.

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Posted by Ociel Mora on mayo 25th, 2010 | Filed in Sin categoría | Comment now »

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