Morirás dentro

Quien haya revisado El País el sábado habrá experimentado alguna sensación extraña de regocijo. En primera plana –gallardo– José Emilio Pacheco tomado de los brazos por la Reina Sofía y el presidente José Luis Rodríguez Zapatero.

Pacheco fue celebrado con el Premio Cervantes, el reconocimiento literario más grande que se entrega a los autores que escriben en el idioma de un dudoso personaje en su época que compuso la vida de un tal don Quijote de la Mancha.

(Uno de los pasajes más conmovedores de aquel tratado de supercherías es la famosa quema de los libros en el corral, acusados de ser los acusantes de la pérdida del juicio de don Quijote; en la que interviene el cura del pueblo, un amigo de la casa, el ama y –ay– la sobrina)

No es la primera vez que los españoles reconocen el quehacer de los mexicanos en esa labor de inventar nuevos mundos. Pacheco ocupa ya el cuarto lugar, después de haberlo hecho Octavio Paz, Carlos Fuentes y Sergio Pitol. El premiado confesó con pudor que nunca había visto un Rey.

El Cervantes se entrega con motivo del Día Mundial del Libro, que se celebra cada 23 de abril. Porque ese día nació el autor que da nombre al Premio, y porque también ese mismo día murió Shakespeare, otra figura de culto.

En alguna parte de Tarde o temprano (1980), la muy temprana antología de Pacheco que reúne para entonces su quehacer de escritor, de pronto aparece “Alta Traición” que afirma una mexicanidad extraña en un poeta cosmopolita.

No amo mi patria.

Su fulgor abstracto

es inasible.

Pero (aunque suene mal)

daría la vida

por diez lugares suyos,

cierta gente,

puertos, bosques, desiertos, fortalezas,

una ciudad deshecha, gris, monstruosa,

varias figuras de su historia,

montañas

– y tres o cuatro ríos.

Uno de los rasgos que hacen todavía más rara la condición de Pacheco es que sea un poeta popular en un país que por mucho, no es de letrados. Pecho de todos modos anda entre los ánimos de jóvenes y no jóvenes, especialistas y no especialista.

Quienes han indagados más en ese río de tiempo y palabras que son su obsesión, suelen decir que Pacheco es más conocido-leído como poeta que como narrador de cuentos y novelas, que también los tiene.

La entrega del Cervantes a un mexicano hace más evidente la distancia entre la clase política, que sigue siendo de tercer y cuarto mundo, con la de sus hombres y escritores, que como se ve, son de primera.

Mientras que el nombre de unos ennoblece el nombre de México en el mundo, el de los otros (los políticos) lo degrada y lo sume en la podredumbre de la vergüenza.

Aquella imagen de dos méxicos cada vez más distante uno del otro, se ahondó con la entrega del Premio Nobel a Octavio Paz, un poeta procedente de un país en el que no había elecciones libres, y gobernado durante seis décadas por un sólo partido: el PRI.

Ahora me doy cuenta que aquella fecha me embarga doblemente. Sin que fuera un acto premeditado el 23 de abril vio la luz Barbarie. La ciudad letrada. Un ejercicio de amigos sin más propósito que recuperar la vieja tradición de hacer revistas de cenáculo.

No corresponde a los escritores cambiar el estado de cosas, por más inicuo que sea. Pero si toca al escribiente describirlas, y a eso aspiran los que participamos en esa aventurilla suicida llamada Barbarie. La ciudad de letrada.

Chayo News

¿Alguien se traga el cuento de que detrás de la candidatura del muchacho Tony Gali no hay priistas del primer círculo zavalista, metiéndole toda clase de recursos, incluyendo dinero, y sobre todo dinero, y mucho más dinero?

Ya hay que el que dice que con Melón o con Sandía será Secretario de Finanzas en el próximo gobierno, un anhelo que no lo deja dormir desde hace cinco años, cuando también abrigó la esperanza de tener en sus manos 300 mil millones de pesos.

Nadie lo dice porque no es de buen gusto hacerlo, pero nada más divertido que hacer mapas con nombres y apellidos, y medir la colonización de la que son objeto los candidatos a gobernador por sus respectivos adversarios.

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Posted by Ociel Mora on abril 26th, 2010 | Filed in Sin categoría | Comment now »

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