La disputa por el presupuesto
Una de las primeras encomiendas que dio el gobernador Marín a los nuevos integrantes de la 61 legislatura, fue que consiguieran más dinero para el gasto.
Se dice que para esa tarea puso a los representantes populares un coordinador de lujo, Estefan Charbel, para que fueran debidamente guiados por los tenebrosos laberintos del tesoro mexicano.
Anteayer, el presidente del Revolucionario Institucional en la entidad, Alejandro Armenta, alerto que 80 ayuntamientos (40% de los 217) están al borde de la quiebra financiera.
Semanas atrás, el licenciado Javier López Zavala estuvo de acuerdo –según reportó la prensa, sin que fuera desmentida- en que los alcaldes utilizarán los recursos federales destinados a la pobreza, para gasto corriente.
Los presidentes no tienen ni para pagar la nómina, y eso sí es motivo de escándalo y hasta de insubordinación política, porque en general lo único que mueve a los alcaldes es la chequera.
Los ayuntamientos en general están llenos de familiares, particularmente los marginados. Los hijos, los hermanos, los primos, las novias, las amigas, y muchas secretarias que hacen de damas de compañía; y en segundo lugar están los “recomendados” de aquellos que pagaron la campaña, comenzando por el tesorero.
El otro tema sensible es el de la obra pública, porque allí se aloja la magia de ser la máxima autoridad del pueblo; y porque los alcaldes –una forma de nuevo encomendero- llegan a esos puestos “sometidos”, por los muchos compromisos previos a protestar el puesto.
Incluso hay aquellos que con la condición de “aspirantes”, y bajo riesgo del contratante, “venden” la obra pública, ya sea por uno, dos, o los tres años. Todo es cosa de alcanzar un buen arreglo.
Hay el caso de un presidente famoso de un lugar que se encuentra por arriba de la media estatal en tamaño y población, que compró unas cámaras de vigilancia y ordenó que se pusieran en un parquecito frene a su casa, porque allí juegan sus hijos.
En privado muchos alcaldes se quejan del trato que reciben de los funcionarios estatales, como si fueran encargados de una oficina descentralizada, dicen, y no como lo que son, un “nivel” de gobierno aparte.
Pero lo que nunca dicen es el trato que establecen ellos hacia adentro del ayuntamiento, y la relación despótica que en los más de los casos, dispensan a los regidores de oposición. Allí está de ejemplo el caso de Antorcha Campesina.
No hay ejercicio de rendición de cuentas de los presidentes municipales, ni transparencia de sus actos ante nadie.
Sólo basta revisar las escasas páginas electrónicas existentes, y buscar en qué han gastado el presupuesto entregado hasta ahora por la SFA. Comenzando por el alcalde de Atlixco, quien misteriosamente se ha puesto a la cabeza de la rebelión de los ayuntamientos.
Quiere más dinero, pero nadie sabe cuánto gana.
Chayo News
Los recortes presupuestales aplicados al gobierno del estado de Puebla y a sus ayuntamientos, son de la razón del 23%, es decir, un peso de cada cuatro programados.
El hoyo financiero del gobierno federal, para usar una expresión de uso corriente en la entidad, es de 300 mil millones de pesos. Y no hay de dónde resarcir ese faltante, salvo cobrar más a los contribuyentes.
Pero ese tema, no obstante flotar en la cabeza de prácticamente todos los partidos, se mantiene en absoluto secreto, porque nadie se atreve a dar el primer paso, porque saben que la población se lo recriminará.
Se dice que en el caso mexicano, los gobernantes tiene una fórmula perfecta para garantizar su continuidad. Hacer públicas las deudas (Fobaproa-Ipab) y privatizar la riqueza.
Ahora que la Cámara de Diputados recibió el proyecto de presupuesto para el año entrante, no queda a los legisladores más que dos alternativas.
a.- Desde la máxima tribuna se convoca a todas las fuerzas políticas del país, organizadas y no organizadas, y se llega a un nuevo pacto social, como ha venido pregonando Alberto Amador, y se cambian de raíz los motores del modelo económico mexicano; y se empieza la nueva etapa con una campaña de combate a la corrupción que, según los cálculos más conservadores es del 5% del PIB, y para otros podría llegar al 8%; o
b.- De nueva cuenta PRI y PA se confabulan, y los errores, la incompetencia y la corrupción de la administración del Estado Nacional, la vuelven deuda pública, hacen un nuevo Fobapoa, lo cual es equivalente a decir que será pagada por todos; y acto seguido, universalizan el cobro de IVA a medicinas y alimentos, como propone el sector privado.
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