La disputa por la transparencia

Una sola vez he conversado unos cuantos minutos con el señor Gerardo María Pérez Salazar. Me pareció, a secas, un hombre bueno.

Con lo cual quiero decir que no hallé por ninguna parte esa característica tan particular que define a los políticos-políticos, y que se huele a largas distancias.

Alguien me cuenta que Pérez Salazar es un técnico. Un gran técnico financiero. Es ingeniero de formación.

La titularidad de Finanzas y Administración es su primera chamba en la administración pública.

Fue llevado al cargo por el gobernador Mario Marín justo por su capacidad financiera, no por sus habilidades de político-político.

Cuando en el arranque de este gobierno trascendió que Charbel Estefan Chidiac no sería el encargado de manjar la chequera pública, Enrique Núñez dijo que esta era una medida precautoria cuya finalidad era “despolitizar” a la SFA.

Aquella había servido para el encumbramiento peligroso primero de José Luis Flores Hernández, y luego de Rafael Moreno Valle. Ambos finalistas por el puesto de gobernador.

El nombramiento de una persona ajena al mundillo de la política partidista serviría para devolverle a la institución su carácter técnico y apolítico.

Sin embargo, hacia el medio tramo del gobierno marinista, y de acuerdo con varias columnas que nunca fueron desmentidas, don Gerardo habría intentado por lo menos dos lances de político.

Primero fue mencionado con insistencia como aspirante a diputado por el distrito de Atlixco.

Después fue ubicado en un distrito por la capital; ahora aparece en el listado de eventuales aspirantes para presidente capitalino.

Ricardo Morales dijo en su momento que, distancia guardada, el hombre haría en la Cámara de Diputados las veces que en su momento hizo Estefan.

Pero como dijimos arriba, la fragancia que usa don Gerardo carece de la astucia de los viejos políticos priistas.

No lo sé de cierto, pero tengo la sospecha que nuestro personaje no es del primer círculo del gobernador Marín.

No aparece en el grupo articulado alrededor de la “subsecretaria B” de Gobernación, en tiempos de Manuel Bartlett; tampoco hay rastro suyo en el ayuntamiento capitalino.

Se sumó tarde, pues.

Como lo sabe cualquiera, la política es una competencia sin tregua por todos los medios al alcance de los bandos.

El PAN busca horadar la administración marinista, como el PRI lo hace con el gobierno de Felipe Calderón.
Todos buscan debilitar al adversario y ganar el favor de los electores, sin trastocar las reglas de la política.

A diferencia del pasado de partido único, de una voz, y de un hombre, ahora las decisiones de gobierno se toman en un marco de competencias, de pesos y contrapesos, y hasta en prevención de la eventual alternancia en el mando.

Un dato obviado las más de las veces por los algunos actores, o por los menos avezados en el oficio.

La apuesta del PRI nacional para debilitar a Calderón es acusarlo de que no sabe gobernar; la apuesta del panismo poblano para debilitar a Mario Marín es acusarlo de falta de transparencia.

Los teóricos de la administración pública suelen decir que el éxito de un buen administrador depende de su capacidad para delegar.

Los políticos saben que esa es una gran mentira. El éxito descansa en los niveles de lealtad.

Tengo la sospecha de que alguna mente perversa ha convencido a don Gerardo que su fortaleza política está en función del tamaño de su embestida contra los diputados panistas.

En esa tesitura habría delegado funciones que por su trascendencia debería de atender personalmente.
En esa zona de confusión y de alto riesgo, el titular de la SFA ha firmado documentos que de entrada lo dejan como un funcionario poco cuidadoso con su entorno más inmediato.

Pero ése no es el tema. El tema tiene que ver con el hecho de que ha sido mandado al campo de batalla sin tener todos los pertrechos legales de su parte.

Porque todos sabemos que no hace falta tomar un posgrado en Harvard para entender el irrefutable principio de verticalidad con el que actúa la ley.

Los panistas han seguido el mimo patrón con el ayuntamiento capitalino con el fin de horadarlo.
Sólo que el ayuntamiento ha sido finamente escrupuloso en todas sus solicitudes de información y no ha dejado resquicio abierto para el escándalo mediático.

Chayo News

“En el pasado, la pobreza se asociaba con la falta de recursos para alimentarse, vestirse o recibir educación.
”Hoy la pobreza urbana nos muestra nuevos rostros que se reflejan en la inseguridad, en el vandalismo y en la violencia al interior de los hogares”: Blanca Alcalá.

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Posted by Ociel Mora on junio 26th, 2009 | Filed in Sin categoría | Comment now »

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