El fracaso de la reforma electoral

Apenas en el Chayo News de anteayer advertíamos que de muy poco estaba sirviendo —para no decir nada— la reforma electoral impulsada con bombo y platillo por los principales partidos políticos representados en el Congreso de la Unión, pretextando garantizar elecciones mucho menos inequitativas en todos los sentidos.

Ayer, jueves, durante la presentación de los resultados del monitoreo de medios del proceso electoral, el presidente del Consejo Local del IFE, Luis Garibi Harper, exhortó a los concesionarios de la radio y la televisión en la entidad a ser más equitativos en los tiempos que otorgan a los partidos políticos.
Eso ocurrió luego de dar a conocer que un partido político en particular acapara la mayoría de los espacios noticiosos.

Lo cual es equivalente a decir en voz del propio árbitro electoral en el estado, que diputados y senadores en el Congreso de la Unión idearon y aprobaron reformas a la Constitución general que en los hechos no tienen ninguna utilidad práctica.

Porque los mismos partidos que aprobaron las reformas a la Constitución hace dos años, mismas que prohíben a partidos y candidatos la compra de publicidad en medios, son los mismos que hoy las infringen.

He aquí otra de las razones supremas del llamado ciudadanos a anular el voto. Partidos y legisladores no están haciendo su chamba y cuando la hacen resultan leyes que no tienen ninguna utilidad práctica.

Los órganos encargados de promover la competitividad laboral en el obrero común y corriente también deberían de exigirle competitividad a la clase política.

Chayo News

Si las elecciones fueran hoy, tenga la seguridad que el Revolucionario Institucional no saldría nada mal hecha la lectura en su justo contexto.

Alejandro Armenta Mier tuvo y tiene que lidiar con unos candidatos que, todo indica, no fueron puestos directamente por él, sino por el mandamás en ese partido.

En los hechos eso se tradujo y, hoy mismo se sigue traduciendo, en que cada uno de los 16 postulados tenga su propia agenda de prioridades y hasta estrategia aparte.

En esas condiciones el proyecto integral electoral del partido ha pasado a un segundo plano, porque ninguno de los aspirantes se siente obligado con el presidente del partido sino con quién o quiénes contribuyeron a su postulación.

Aun así, si las elecciones fueran hoy el PRI ganaría seguro doce distritos y pelearía cuerpo a cuerpo en dos más.

El Revolucionario Institucional tiene perdidos los distritos de la capital en los que participa en alianza con el Verde Ecologista y el encabezado por Blanca Jiménez Hernández.

Fuera de la capital tiene focos rojos en Tehuacán con María del Carmen Izaguirre Franco, “Carmenchú”, y en el distrito de Cholula con Juan Pablo Jiménez Concha.

Quien también podría estar a un tris de perder la elección es la candidata por el distrito de San Martín Texmelucan, Janet González Tostado, la que no obstante el escándalo de su contrincante panista, no acaba de convencer al electorado.

Alguien dice que no importa mucho, porque de no ganar el distrito de todos modos tiene garantizada la candidatura a presidenta municipal.

Ganar el 75 por ciento de los distritos no es un resultado nada desdeñable si se parte del principio que Armenta enfrentó no a un partido político de oposición, sino al poder de la presidencia de la república.

***

A propósito de la reforma electoral fallida, el especialista de la UNAM, John Mill Ackerman, está por publicar el libro Nuevos escenarios del Derecho Electoral: los retos de la reforma de 2007-2008, coordinado por él y que incluye textos de diversos estudiosos del tema, en el que podrán encontrarse muchas pistas de a dónde se dirige el debate al respecto.

 

 

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Posted by Ociel Mora on junio 19th, 2009 | Filed in Sin categoría | Comment now »

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