La peligrosa polarización

El último número de la revista Proceso anuncia en portada unas declaraciones del senador prisitas Manlio Fabio Beltrones, en las que acusa de faccioso al gobierno de Felipe Calderón, además de que bajo su conducción el país se encuentra a un paso de caer en el fascismo.

Sin duda que se trata de declaraciones muy arriesgadas, desde el punto de vista que se les juzgue, y que difícilmente calzan con la realidad.

Prácticamente todas las libertades políticas están a salvo, tan están que el señor Manlio habló en los términos que quiso y la revisa publicó su dicho.

Por fortuna, en este momento nadie esta en la posición de Victoriano Huerta, el indio Huichol de Jalisco que engaño a Madero una y otra vez, hasta que lo mandó matar junto a Pino Suarez; ni el senador Beltrones esta en la misma circunstancia de honradez legislativa de Belisario Domínguez, cuando aprovechó el Senado para denuncia el crimen contra el presidente y vicepresidente y por cuya causa lo mató el jefe de la policía, por órdenes del propio Huerta.

Ayer el líder estatal del PRI, Alejandro Armenta, replicó el discurso de marras. Acusó al gobierno federal de “narcotizar” el proceso electoral, demandó respeto para las fuerzas armadas, y metió a la agenda la eventual ilegitimidad de Felipe Calderón en la presidencia de la República. Uno de los temas más sensibles para el presidente y su partido. Pero difícilmente será enganchado por los panistas o cuajará en el eventual electorado, cada vez más receloso de partidos y candidatos.

Apenas el lunes estuvo en Puebla Calderón Hinojosa y desde Tehuacán, la cabecera de uno de los distritos rezagados para el PRI y plaza de panistas, puso en marcha la Semana Nacional de Vacunación, habló de la influenza, la Organización Mundial de la Salud, OMS, y prometió que tal vez para fin de año se cuente ya con la vacuna contra esa gripa mortal, conocida científicamente como A/H1N1.

Como se recuerda, en Puebla siempre se negó la gravedad de la influenza y en algún momento se alertó que todo era parte de una artimaña urdida desde Los Pinos para meter al presidente de la República en cadena nacional las 24 horas del día, y atemorizar a la gente con el discurso del miedo.

Todo con el fin avieso de ayudar al PAN a ganar la elección. Seguramente algo de cierto hubo en el tema, como lo hay ahora con el activismo de Calderón, pero también es cierto que es imposible manipular a los organismos internacionales con información y datos domésticos. Del mismo modo que también tenemos aquí autoridades locales muy movidas todos los días.

Algo debe tener Tehuacán que en aquel mismo punto Beatriz Paredes hizo parada el fin de semana, en el que arengo en contra del IVA a medicinas y alimentos que pretende gravar el gobierno federal, y acusó a los panistas de ser los responsables de la crisis económica, porque no saben gobernar.

Y por si algo faltará, ayer corrió la versión en algunos medios que una de las figuras emblemáticas del PRI en esta elección, José Luis Sánchez Solá, “El Chelís”, es un mal ciudadano, o por lo menos dista mucho de ser modelo para la población, porque no paga impuestos. El principio supremo de la ciudadanía.

La polarización extrema entres los dos principales partidos –PRI-PAN- tiene su explicación lógica. Exactamente estamos a 17 días de las elecciones para renovar la Cámara de Diputados, y aunque no tendrá ninguna repercusión real en la chamba que suele llevar a cabo el Congreso de la Unión (el Senado seguirá siendo el mismo), de todos modos tendrá una carga simbólica innegable. Localmente se le asociará con la disputa por la gubernatura.

Independiente de lo que digan los órganos electorales, aquí y en China las elecciones son un plebiscito sobre el desempeño del gobierno. Si deben o no seguir gobernando.

La apuesta del PAN es la popularidad y al trabajo de Felipe Calderón. Lo dijo desde el principio y es lo que están haciendo en Puebla. Extrañamente el PRI no hace lo mismo. Los poblanos ya estamos grandecitos para juzgar el trabajo de unos y a otros, y sacar nuestras propias conclusiones.

Chayo News

Así pues como la apuesta de Acción Nacional para ganar la elección en curso es apostarle a la popularidad de Felipe Calderón (“le echa ganas” y “es entrón”), nadie se explica por qué en lugar de denostar, el PRI no sale y presume el trabajo de la alcaldesa de la capital, muy bien calificado por los ciudadanos, y en muchos sentidos realmente precursor a nivel nacional.

¿O alguien puede decir que los sectores pobres no califican como muy positivo que el ayuntamiento de Puebla sea el primero a nivel nacional que firma un convenio con la federación, para garantizar seguridad jurídica sobre sus respectivas casas, en la mayoría predios irregulares, y que en la mayoría de los casos es su único patrimonio? He aquí un filón despreciado.

No hay posts relacionados.

Posted by Ociel Mora on junio 18th, 2009 | Filed in Sin categoría | Comment now »

Leave a Comment