El incendio de la casa


En términos coyunturales no se acaban de entender cuál fue la intención política de ordenar un acto represivo justo a unas semanas de celebrarse elecciones, en un día emblemático en la conciencia nacional; en presencia de los medios de comunicación, se golpeó al reportero de Reforma, el impreso más critico de este gobierno; se persiguió ostentosamente a activistas defensores de los derechos humanos. Amén de haber calculado impactar en la universidad, con lo cual el gobierno del estado provoca a uno de los sectores más críticos y reputados. Él que hasta ahora se había mantenido al margen y callado. A mi modo de ver, se le pega al PRI de Armenta; se le pega a Javier López Zavala, el seguro candidato priista a gobernador, alcanza a la presidenta capitalina y, por su puesto, a Enrique Agüera.

Habría otras razones más para sospechar que la orden de reprimir al magisterio disidente es una determinación doméstica que puede acabar en el incendio de la casa. El movimiento magisterial estaba literalmente extinguido. Hasta las voces más críticas hacia el gobierno encabezado por Mario Marín, reconocían la tolerancia mostrada con los movimientos opositores. Y se le comparaba con los gobiernos pasados, y en efecto la tolerancia era su signo. Incluso muchos hacían el asunto de la Lydia Cacho como una mera imprudencia, tal vez por carecer de información de primera mano. Hasta ahora Marín abriga la candidatura a senador como una manera de enmendarse moralmente a nivel nacional; después de lo de ayer, los sentimientos serán otros.

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Posted by Ociel Mora on junio 11th, 2009 | Filed in Sin categoría | 1 Comment »


One Response to “El incendio de la casa”

  1. El incendio de la casa « Maestros Poblanos Says:

    [...] Ociel Mora [...]

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