La primera prueba superada del PRI

Los cambios de última hora en la lista del Revolucionario Institucional dejaron fuera a Carlos Peredo y José Luis Bello, y sus respetivos lugares fueron ocupados por Jorge Alberto Juraidini Rumillo y Fernando Morales.
El PRI poblano alcanzó acuerdos internos con sus aspirantes y consiguió candidaturas de unidad en quince de los 16 distritos, la excepción —como se conoce— fue el distrito 11 en el que va en alianza con el Verde Ecologista; al final la lista quedó como fue difundida previamente por el tricolor.

En los últimos ajustes realizados por la Comisión Nacional de Procesos Internos del PRI, se ponderó la intención de voto por encima de la popularidad mostrada en los casos específicos de Carlos Peredo Grau y Efraín García Bello, los que en un primer momento tomaron la delantera.

El expresidente municipal de Teziutlán, en efecto mostró un alto grado de “conocimiento” en la región, particularmente en la zona urbana, pero no “intención de voto” en el mismo porcentaje, cosa que lo puso en desventaja.

El mismo fenómeno se repitió en Ciudad Serdán, en el que la popularidad de Fernando Morales, en parte gracias a su parentesco con los Morales Flores, y en parte por su activismo como delegado regional de la SDS, superó a García Bello.

Se dice que el dirigente de la CNC es una pieza relevante, con influencia en los cenáculos nacionales de la organización campesina, pero en el caso particular del distrito, no logró levantar en popularidad ni en intención de voto respecto de su contrincante de casa.

Otros dicen, sin embargo, que la magia que cambió las coordenadas en Ciudad Serdán fue el peso de los apellidos del ahora candidato, cuyo padre es senador de la república, y conocedor como pocos de los resortes del sistema, y con influencias en la ciudad de México.

A poco más de 150 días de la elección, podemos pronosticar que Morales Martínez gana perdiendo. Porque llegada la hora no se enfrentará a un adversario de su partido, como ahora, el que seguramente acordó declinar a su favor a cambio de algo mayor, sino a Rafael Moreno Valle. Hasta ahora el también senador de la república (el sí por mandato de las urnas) no ha perdido una sola ante la dinastía familiar de aquel rumbo.

En el mismo sentido se encuentra el caso de Alberto Juraidini Rumillo. Una persona de quien localmente se sabe poco, aunque con una robusta carrera en los terrenos ejecutivos del Congreso de la Unión; que lo hace un candidato altivo para el talante del distrito de Teziutlán. Aún así promete mayor rentabilidad política que Peredo.

Oficialmente quedaron fuera Héctor Amador Gutiérrez, Huauchinango; Carlos Peredo, José Luis Rechy y Alfredo Lara Rodríguez, Teziutlán; Rafael Palacios Vega y Alejandro Escalona González, distrito 6 de Puebla; Selim Yunes Ledesma, Tepeaca; y Alejandro Efraín García Bello.

Si alguna conclusión preliminar podemos sacar de esta primera etapa electoral del PRI es que, como ya vimos en el pasado, es harto predecible en sus decisiones, para no decir tozudo. Con esa tozudez tan suya, ya podemos concluir quién será el candidato a gobernador.

Chayo News
Dicen por ahí que los amigos, cuando lo son de veras, pueden esperar; todavía más: moralmente están obligados a hacerlo.

Se rumora que en la disputa por la presidencia del Tribunal Superior de Justicia hay más de un candidato que está siendo sopesado para suceder a León Dumit Espinal.

Hasta ahora solamente se ha puesto en los medios el nombre de quien fuera consejero jurídico y activo defensor del gobernador Mario Marín en el Maringate, Ricardo Velásquez Cruz.

El que por cierto hace un par de semanas fue descubierto en condiciones muy comprometedoras para sus aspiraciones y la honradez institucional, a la que están obligados los funcionarios y quienes aspiran a serlo.

En una crónica firmada por el reportero Mario Martell del 22 de enero pasado, se le mira (en el texto y en la gráfica) en amena conversación con el señor Guillermo Pacheco Pulido, y se deja entrever que el encuentro es parte de la gestión de Morales Cruz para alcanzar el puesto.

La pregunta es inevitable, si es que de veras nuestra organización política gravita sobre las instituciones y no sobre los usos y costumbres y la fuerza de los compadres, qué tiene que hacer un particular en la eventual designación del presidente de uno de los tres poderes.

El otro aspirante a presidir la titularidad del Tribunal Superior de Justicia se llama Carlos Meza Viveros. He aquí una de las razones supremas de la institucionalidad mostrada en las últimas semanas, luego de que su nombre apareciera mencionado en un extraño video.

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Posted by Ociel Mora on febrero 2nd, 2009 | Filed in Política, Regiones | Comment now »

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