El dilema de una eventual exclusión

Si Óscar Aguilar González no es candidato es equivalente a suponer que Manlio Fabio Beltrones ha perdido influencia en el gobierno de Mario Marín Torres; luego entonces el paquete palomeado, o en proceso de serlo, estará integrado sólo por aspirantes químicamente marinistas.

El hipotético escenario entraría en contradicción con proyectos como el de Ardelio Vargas Fosado; uno de los aspirantes que en prácticamente todas las listas y comentarios de periódico, sale como el más seguro. Como se sabe, el eventual aspirante por Huauchinango es un personaje distante del grupo compacto marinista. Con relaciones, eso sí, con grupos locales. Lo cual es una garantía para contrarrestar a la oposición.

Por su trayectoria y experiencia en temas de seguridad, muchos lo hacen ya presidiendo una de las comisiones más importantes del Congreso en la próxima legislatura, o incluso a su segura suplente Patricia Ortiz, como la principal ganadora; porque también podría ocupar un alto cargo en la administración federal, como lo hace ahora mismo. Para lo cual tendría que pedir licencia.

El afamado Óscar Aguilar es senador de la república y hombre de decisiones, por cuya causa se le mantiene al margen. Es suplente del principal santón de la política local: Melquiades Morales Flores. Hasta donde se sabe es de los pocos poblanos que tienen derecho de picaporte con el poderoso presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado, y que los dichos de pasillo lo hacen el señor “vicepresidente” de la república.

Óscar enfrenta dentro de su partido a la desconocida Josefina Hernández. La diputada local que no representa más que los intereses del muy simpático profesor Wenceslao Herrera. También diputado (federal) por aquel distrito de indios, cuya hazaña mayor es que ya abandonó a sus representados, porque ni siquiera le merecieron el respeto de organizar un informe de labores, como por ley es obligación de todos los diputados.

La eventual nominación de Josefina Hernández para quedarse con el cargo de Wenceslao Herrera, por el distrito en el que ambos ya son legisladores, creará un precedente funesto para el principio de “representación política”, uno de los principios vitales del constitucionalismo mexicano. Aspiración en nuestro país que viene desde finales de la Colonia, allá por el 1808.

En el caso concreto de Zacapoaxtla, el mandato ciudadano no se cumple, porque los indios de aquel distrito, la población mayoritaria, sigue en el limbo jurídico. También porque Josefina Hernández ocupa el puesto para oponerse de manera sistemática a legislar a favor de los indios, y para seguir trepando sobre las costillas de la pirámide del poder, sin escrúpulos de nada.

No andan tan errados los estudiosos que sostienen que el país vive una doble condición. Por un lado el mundo de ficción de las leyes y los formalismos y los discursos y los políticos; y del otro, el mundo real, el de la crudeza de los hechos, y las desigualdades, y la inequidad.

La magia del PRI que tanta curiosidad despierta en el mundo, que le ha permitido una vida de ocho décadas en condiciones saludables, ser el partido más longevo del mundo, está en su capacidad para incorporar a sus filas a todas las corrientes, pero de manera particular a las heterodoxas.

Esa condición le permitió hasta el año 2000, una renovación permanente en sus estructuras, sin perder el partido. Sin alternancia, pues. En el PRI todos caben, o cabían, incluso los críticos; y yo diría que en no pocas ocasiones, los críticos, los intelectuales, fueron en primera fila.

Al punto que entre cierta comunidad intelectual se volvió común decir que el mejor apoyo que se puede ofrecer al gobierno, es el ejercicio de la crítica. Así lo hicieron notables como el mismo don Daniel Cosío Villegas.

La exclusión no augura nada bueno.

Chayo news
Pues que siempre no, que el señor Bailleres determinó quedarse en el puesto de coordinador, ratificado el viernes; y dejar el lugar a los grupos locales de Tehuacán. Algún día sabremos a qué clase de acuerdos llegó a cambio de quedarse al frente de uno de los tres poderes. Lo que no es poca cosa.

En San Martín las cosas amenazan con salirse de control. Como no queriendo la cosa el presidente del comité municipal del PRI, Carlos Sánchez, y aspirante a diputado, ya mandó el mensaje: si no sale electo se va del partido al que llegó hace apenas un par de años. Como buen empresario sabe que al PRI se entra para sacar dinero, no para meterle.

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Posted by Ociel Mora on enero 15th, 2009 | Filed in Estado, Opinion, Política | Comment now »

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