El drama de San Martín Texmelucan

El priismo de San Martín Texmelucan anda de capa caída no sólo por la postración en la que se encuentra el ayuntamiento por la displicencia de su presidente, sino por los barruntos que anuncia la eventual designación de Janet González Tostado al cargo de diputada.

Pero no sólo se trata de una inquietud de militantes de partido, sino que los aguerridos empresarios organizados han manifestado su preocupación al respecto. La crisis acabará arrastrándolos, sin que los políticos hagan nada por evitarlo, pues se mantienen cruzados de brazos.

En un balance interno del priismo municipal, por ejemplo, se reprocha a la diputada González Tostado que en las elecciones municipales del año pasado no apoyó a Édgar Macías y Roberto Martínez, aspirantes priistas a las alcaldías de San Martín y Huejotzingo.

El ahora presidente de “Güejo” dice en privado que con ella “ni madres”.
Como candidata a diputada local contó con el apoyo de un grupo de priistas notables de la región, los que hicieron la magia de su triunfo. Sin embargo, en cuanto protestó como legisladora buscó el modo de enemistarse con cada uno de ellos para no cumplir los compromisos contraídos.

Entre ellos están José de Jesús Aguilar Carrasco, Cintya Sierra (hoy empleada del ayuntamiento), Gabriel Quintana Andrade, Verónica Rangel y su esposo (Salvador Durán Romero, quien fue uno de los apoyos financieros fuertes de su campaña, incluso con préstamos que aún no termina de pagar).

En el estudio se recuerda que su candidatura a diputada fue meramente coyuntural; ella buscaba la Presidencia de San Martín, pero nunca subió en las encuestas, de allí su malestar en contra de Édgar Macías, quien la superó de calle en todos los sondeos.

La ahora diputada tampoco es bien vista entre la comunidad católica del distrito, pues no le perdonan que haya abandonado la fe católica para cambiarse al cristianismo. Y porque en general la gente ve con malos ojos que en el Congreso tenga trabajando a su hija Joana y a su sobrino Luis.

Esa condición de nepotismo declarado y su falta de capacidad para promover iniciativas de ley y proyectos de gestión en el Congreso, ya afectaron el desarrollo general del distrito y el progreso de las familias más pobres.

Es claro para todos que su diputada está dedicada de tiempo completo a promover su candidatura a diputada federal.

Se recuerda en el estudio que si al final ganó la diputación no fue por su potencial de voto, sino por los pleitos internos de Acción Nacional. El PAN en San Martín ya se perredizó con Víctor León Castañeda.

Actualmente González Tostado mantiene malas relaciones con prácticamente todos los comités municipales y líderes naturales del distrito; y éstos recelan que de nueva cuenta sean utilizados. Tampoco tiene buenas relaciones con los alcaldes de su partido, pues son persuadidos a comprar material de construcción en Dimaco-Morsa.

Con el ayuntamiento institucional de San Martín mantiene una relación de franca pendencia, porque es “de otro partido”. La señora no acaba de entender que como legisladora está obligada por ley a establecer relaciones institucionales de trabajo, aunque los funcionarios no sean de su partido o de su simpatía.

Se recuerda que su carrera política la comenzó al amparo del afamado Moisés Carrasco Malpica y Mariano Escobedo Gutiérrez, los que la promocionaron como candidata ciudadana en la planilla de López Montaño.
Aquella administración figura como una de las más corruptas, cuyas cuentas todavía siguen atoradas en el Congreso del estado, y por más de una razón éstas alcanzan la reputación de Janet, pues ella fungió como regidora de Hacienda.

Por su escritorio pasaron las primeras cuentas de aquella administración, y que se sepa, para bien o para mal, nunca dijo nada. Guardó un silencio sospechoso.

Y bueno, se ha recordado incluso la ocasión en que los entonces aspirantes priistas a suceder a Melquiades Morales Flores en el puesto, fueron invitados a San Martín por sus respectivos simpatizantes.

Era la ceremonia del último informe de “Sabás”. La contestación estuvo a cargo de la poderosa regidora de Hacienda y persona muy cercana al panismo de aquel lugar, no obstante decirse priista.

Pero el dato es que todos los grupos se las arreglaron para que su respectivo candidato estuviera en el presídium. Lo estuvieron Germán Sierra y Rafael Moreno Valle. Mario Marín no alcanzó lugar, ente otras razones, dicen, porque no era el candidato de la empanizada regidora.

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Posted by Ociel Mora on diciembre 18th, 2008 | Filed in Política, Regiones | Comment now »

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