Hasta dónde llega el compromiso contra la inseguridad
Ninguno como Héctor Aguilar Camín para poner los puntos sobre las íes en el tema de la inseguridad pública.
Primero pidió a los gobernantes que el tema fuera puesto a la cabeza de los asuntos que atienden todos los días.
Luego registró el Acuerdo Nacional contra la Inseguridad, firmado por el aparato de gobierno de la república y miembros de la sociedad civil.
Pero más que el acuerdo, lo que al escritor le pareció digno de ponderación no fue el acuerdo en sí, sino que se haya puesto plazo para la primera evaluación.
Lo que en efecto ocurrió el viernes pasado, día en que se cumplió la fecha fatal de “los 100 días”. Los que muchos asociaron con el “si no pueden, que se vayan”.
Por los discursos y declaraciones, ahora sabemos que el Congreso fue quien menos avanzó en su parte, pues no aprobó la ley de seguridad pública, como solicitó el Ejecutivo federal.
La parte realizada por los señores gobernadores no alcanzó a dilucidarse debidamente, tal vez por su carácter regional, y porque en cada entidad la inseguridad acusa niveles diferentes de penetración.
Y porque en general los ejecutivos estatales siempre encuentran resquicios para evadir su responsabilidad ante los órganos y la opinión pública nacionales.
Aunque ya se utilizan granadas para matar, Puebla todavía no es la frontera norte, pero tampoco es Colima, una de las entidades con la menor incidencia delictiva, junto con Chiapas.
Quien más avanzó en los compromisos del acuerdo fue el gobierno federal. 184 personas que se hallaban secuestradas fueron liberadas.
Las que de no haber sido por la firma del acuerdo, tal vez no habrían sido puestas en libertad.
También se dijo que 53 bandas de plagiarios fueron desarticuladas, una cada dos días, y 272 malhechores fueron aprehendidos. Amén del decomiso de enervantes, armamento y la detención de varios cabecillas miembros del narcotráfico.
Lo que no ha gustado del todo es que en el pleno del Consejo de Seguridad Pública se haya determinado realizar la próxima reunión de evaluación hasta dentro de seis meses.
Si del primero se dijo que era demasiado pronto para entregar resultados, del segundo se puede decir que es demasiado largo, en el cual pueden ocurrir muchas cosas, como pasar a segundo término el tema de la inseguridad.
Chayo news
Puebla celebró los 100 días del Acuerdo contra la Inseguridad con una balacera entre policías y presuntos “zetas” en pleno centro de Huauchinango.
En la refriega hubo dos muertos; uno de cada lado, para que no quepa duda sobre la capacidad de fuego del enemigo.
El presidente municipal le restó importancia a los hechos y apenas se permitió unos minutos para ordenar a un subalterno que diera una conferencia de prensa.
En la ciudad capital, el secretario de Gobernación calificó la balacera como un hecho aislado.
El suceso ocurrió a escasos metros del palacio de gobierno y en la ciudad más importante de la Sierra Norte.
Y en una declaración a la que no se le encuentra ni pies ni cabeza, se anunció que las policías locales no serán sometidas a la Operación Limpieza, el programa ideado por el gobierno federal y cuya aplicación se recomienda a todos los cuerpos del país por los resultados obtenidos en la PGR y Seguridad Pública.
El presidente Felipe Calderón afirma que el 49 por ciento de las policías no son confiables. Gracias a la Operación Limpieza se mantiene bajo arraigo a un subprocurador y al director de Interpol México.
El secretario de Gobernación hizo una declaración central, porque permite medir hasta dónde llega el compromiso del gobierno contra la delincuencia, por lo menos en el discurso.
“No debemos destacar logros hasta que México cuente con policías y ministerios públicos de probada honestidad en los tres órdenes de gobierno”; hablábamos del secretario Gómez Mont.
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